Jue. Jun 13th, 2024

La fórmula fue casi idéntica a lo largo de toda la fase de grupos. Salvo una modificación en la segunda fecha contra Alemania, cuando Lady Andrade reemplazó a Leicy Santos en una de las bandas de ataque, Colombia repitió nómina e hizo honor a esa máxima del fútbol que dictamina que un equipo ganador no se toca. En esta ocasión, para enfrentar a Marruecos en Perth, Australia, Santos volvió a la titular y el técnico Nelson Abadía, tras pagar dos fechas de sanción, estuvo presente desde el banquillo. Con la tranquilidad de estar clasificadas, el objetivo era revalidar lo hecho previamente y ser el cuarto equipo de la competición en obtener puntaje perfecto.

Pero el partido demostró ser más difícil de lo esperado. Las marroquíes, que perdieron por goleada contra las alemanas y vencieron por la mínima a las coreanas, plantaron una sólida línea de cuatro mediocampistas, impidiendo que el balón llegara con facilidad a los pies Catalina Usme, la encargada de la creación de juego en Colombia. Su disciplina táctica probó ser efectiva.

Marruecos aguantó lejos de su propio arco y Colombia tuvo la posesión, pero sin profundidad. Esa fue la constante en el primer tiempo. Fue común ver cómo Jorelyn Carabalí y Daniela Arias, las dos defensas centrales colombianas, pasarse el balón una y otra vez a la espera de que se abriera algún espacio que permitiera incursionar en la ofensiva. Sólo hasta el minuto 43 se asomó el peligro en el área rival. Linda Caicedo se descolgó por derecha y envió un centro a Leicy Santos, quien no consiguió cabecear óptimamente. La pelota hizo una parábola lenta y se fue lejos. Fue necesaria una desconcentración defensiva para que se rompiera la paridad.

En una jugada que parecía no ser prometedora, a finales del primer tiempo la delantera Ibtissam Jraïdi fue embestida por Daniela Arias cerca de la portería colombiana. La jueza María Sole Ferrieri pitó penalti. El esfuerzo de la arquera Catalina Pérez fue insuficiente, frenó el disparo desde los once pasos y el rebote fue aprovechado por Anissa Lahmari. Las jugadoras cafeteras reclamaron una invasión en él área, pero el VAR dejó en firme la anotación.

Aunque no hubo cambios al inicio de la segunda parte, fue evidente que la directriz del técnico Abadía era la de ir al ataque. Defensas y volantes se movieron varios metros hacia arriba para ejercer presión y ganar los rebotes. Bajo esa estrategia, en el minuto 58, Daniela Montoya pisó el área rival y filtró un pase a Lorena Bedoya, quien impactó y por poco obtiene el empate. Fue un aviso de lo que vino después.

Mayra Ramírez, que ha destacado desde la primera fecha por su capacidad para jugar de espaldas al arco y luchar con las defensas rivales, se recostó sobre el flanco derecho y se convirtió en la principal amenaza de gol. Un disparo suyo, en el minuto 78, chocó en el palo y se encargó de desbordar en múltiples oportunidades, pero ninguna de sus compañeras capitalizó esos espacios. Ivonne Chacón, Marcela Restrepo y Diana Ospina ingresaron al terreno de juego con el propósito de buscar el empate a toda costa.

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Ese ansiado tanto no llegó. Manuela Vanegas, la lateral por izquierda, fue amonestada, por lo que no podrá jugar el siguiente partido, el de octavos de final. En paralelo, en el otro encuentro del grupo, Alemania y Corea del Sur igualaron a un gol y se sentenciaron mutuamente: Marruecos, que debutó en el Mundial con una derrota por seis goles, se clasificó en la segunda posición, por detrás de Colombia y gracias a esta victoria.

Más allá del sabor amargo que causa perder, las colombianas superaron la fase de grupos y enfrentarán a Jamaica el próximo martes en Melbourne. La historia y el sueño de las cafeteras continúa intacto.

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