A partir del 2 de enero de 2025, la gestión catastral de Cartagena quedará en manos del Área Metropolitana de Barranquilla (AMB). Este acuerdo tiene como objetivo fortalecer la planificación urbana y optimizar la administración territorial de la Ciudad Amurallada, considerada uno de los destinos más importantes de Colombia por su relevancia turística y portuaria.
El acuerdo permitirá al AMB aplicar su modelo catastral multifuncional, reconocido por su eficiencia en otras ciudades del Caribe. La operación incluye el mantenimiento de la base catastral, actualizaciones de los inmuebles y procedimientos adaptados a la normativa vigente, según lo dispuesto en las resoluciones 1040 de 2023 y 746 de 2024.
Registro de la Propiedad Multifuncional: un instrumento para el desarrollo urbano
Según Libardo García, director del AMB, el principal objetivo de este convenio es implementar un sistema catastral moderno que permita una planificación más eficiente de las áreas. “Con esta alianza queremos contribuir al desarrollo urbano de Cartagena, como ya lo hemos hecho en Sincelejo y en los municipios del área metropolitana. Queremos garantizar servicios eficientes y transparentes que beneficien a los ciudadanos”, afirmó García, destacando la importancia de la cooperación entre ambas ciudades.
El modelo catastral del AMB se caracteriza por su enfoque integrado, no sólo a la hora de actualizar los datos, sino también a la hora de optimizar la infraestructura catastral. Esto permite a Cartagena responder de manera más efectiva a las necesidades de una ciudad en constante crecimiento, con más de 313.000 propiedades registradas y una dinámica inmobiliaria que requiere de una sólida administración para su sostenibilidad.
Continuidad del servicio y mejoras técnicas.
Para garantizar una transición fluida, la operación se realizará desde la actual oficina ubicada en el distrito de Manga, un punto estratégico en Cartagena. Esto asegura la continuidad del servicio y evita interrupciones que podrían tener consecuencias para los usuarios.
El acuerdo también pretende fortalecer las capacidades técnicas y administrativas de Cartagena en el ámbito catastral. Según el AMB, esto se logrará mediante la implementación de modernas herramientas que mejoren la gestión de los recursos urbanos, permitiendo a la ciudad afrontar de manera más eficiente los desafíos asociados a su acelerado crecimiento.
Reconocimiento al liderazgo de Barranquilla en la región
La decisión de delegar la gestión catastral al AMB es vista como un reconocimiento a la experiencia y liderazgo de Barranquilla en proyectos de impacto regional. En los últimos años, el Área Metropolitana de Barranquilla ha demostrado su capacidad para liderar iniciativas que promuevan el crecimiento ordenado y el desarrollo sostenible en el Caribe colombiano.
“Estamos orgullosos de expandir nuestro modelo a una ciudad tan importante como Cartagena, que necesita una gestión catastral sólida para abordar su dinámica inmobiliaria y turística”, afirmó García.
Este acuerdo entre Barranquilla y Cartagena no sólo fortalece la conexión entre las ciudades más importantes del Caribe, sino que también marca un paso importante hacia la consolidación de una región más integrada y eficiente en su planificación territorial.
Hacia el desarrollo sostenible en el Caribe colombiano
La colaboración entre las dos ciudades tiene importantes implicaciones para el desarrollo sostenible de la región. Con la implementación del modelo catastral del AMB, Cartagena contará con una importante herramienta para optimizar su planificación urbana, mejorar la prestación de servicios públicos y aumentar el bienestar de sus comunidades.
Por su parte, el AMB reafirma su compromiso de liderar proyectos que impulsen un crecimiento ordenado y sostenible en la región. Este acuerdo resalta su capacidad para gestionar iniciativas que tengan un impacto positivo no solo a nivel local, sino también a nivel regional, consolidando su posición como referente en la gobernanza territorial del Caribe colombiano.
La alianza entre Cartagena y Barranquilla refleja un esfuerzo conjunto para enfrentar los desafíos de urbanización y dinamismo económico que caracterizan a las ciudades del Caribe. Con la Bahía de Cartagena como telón de fondo y la Ciénaga de Mallorquín como símbolo de la conexión entre ambas ciudades, este acuerdo se perfila como un paso importante hacia una región más interconectada y preparada para los desafíos del futuro.
