Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios publicitarios (si los hubiera). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics y Youtube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de privacidad. Haga clic en el botón para consultar nuestra Política de privacidad.

Críticas ecologistas a la ampliación de centros de datos en Aragón

https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcRCc6q9n1a8AdU3LPOFSyyY1WTBts4WCa60iliVX0wfm3hY2Jv-7jB-NDVd406_E_D9jko&usqp=CAU

El crecimiento de los centros de datos en una importante empresa de tecnología en Aragón ha despertado inquietud entre varias organizaciones ambientalistas, las cuales han presentado objeciones ante el Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga). Estas organizaciones alertan sobre el considerable impacto al medio ambiente que podría resultar de esta expansión, subrayando que el proyecto no incluye medidas correctivas suficientes para reducir sus efectos adversos.

Un aspecto que genera gran preocupación es el alto consumo de energía que se anticipa para los nuevos centros de datos. De acuerdo con las proyecciones, cuando las instalaciones funcionen a máxima capacidad, la demanda de electricidad llegará a los 10.900 GWh al año, excediendo el consumo total de la comunidad autónoma, que en 2023 ascendió a 9.679 GWh.

Este aumento en la demanda energética podría afectar el crecimiento de otros sectores económicos y provocar riesgos de cortes de suministro, según advierten las organizaciones ambientalistas.

Aparte del consumo de energía, el uso de agua para enfriar los equipos es otro factor que genera preocupación. Se calcula que los centros de datos necesitarán alrededor de 755.700 metros cúbicos de agua anualmente.

Esta cantidad es particularmente alarmante en localidades como Villanueva de Gállego, donde la demanda de agua podría quintuplicarse, agravando el estrés hídrico en una zona ya afectada por la escasez de recursos hídricos.

Las organizaciones ecologistas también ponen en duda las promesas de creación de empleo vinculadas al proyecto. Basándose en experiencias de otras naciones, sostienen que las cifras presentadas podrían no ser realistas y que la generación de empleos sería considerablemente inferior a lo proclamado. Asimismo, critican la falta de claridad y la carencia de un estudio integrado que analice de manera conjunta el uso de recursos hídricos y la ocupación del terreno en la región.

Por otro lado, la empresa promotora ha declarado su compromiso con la sostenibilidad y ha informado sobre la construcción de plantas de tratamiento de agua en cada uno de los centros de datos para aumentar la eficiencia en el uso del agua en un 10%.

Además, afirma que la expansión es viable desde una perspectiva ambiental y que se llevarán a cabo las medidas necesarias para minimizar y corregir los impactos durante la evaluación requerida.

Asimismo, asegura que la ampliación es compatible desde el punto de vista ambiental y que se implementarán las medidas necesarias para reducir y corregir los impactos durante la evaluación preceptiva.

El Gobierno de Aragón, que ha declarado el proyecto como de Interés General, destaca la importancia de estas inversiones para el desarrollo económico de la región. Sin embargo, las organizaciones ecologistas insisten en que los posibles beneficios económicos no justifican los impactos ambientales y sociales asociados, y consideran que el proyecto es opaco y contrario al desarrollo sostenible de Aragón.

Este debate refleja la creciente preocupación por el equilibrio entre el desarrollo tecnológico y la protección del medio ambiente, subrayando la necesidad de una planificación cuidadosa que considere tanto el progreso económico como la conservación de los recursos naturales.

Por Fatiha Lema